Boot camp (o cómo ponerte en forma al estilo militar)

Prepárate porque este tipo de entrenamiento inspirado en los campamentos militares de EEUU llega para ponerte a raya


 
Juan Rallo

Juan Rallo

Entrenador personal

es entrenador personal, escritor del libro “Estupenda en 9 semanas y media” y creador del sistema de entrenamiento online www.juanrallo.com

A priori a todos nos vienen imágenes de las películas militares americanas en las que un sargento grita a sus soldados unos cuantos improperios para que hagan una repetición más. Afortunadamente, eso sólo ocurre en las películas y en la vida real nuestros entrenadores tienen mejores modales.

entrenamiento boot camp

En sentido estricto, el boot camp debería ser un campamento de entre una semana y un mes de duración en el que se ejercita, se come y se duerme como un marine. Aunque en España también los hay, reservan su actividad para verano.
Así que el formato más común de boot camp consiste en una serie de clases en grupo, al aire libre, en la que un monitor va cantando los ejercicios y el grupo los realiza. No hay coreografía ni música.

Así son los ejercicios

El boot camp es un entrenamiento bien construido, en el que se alternan ejercicios de fuerza, potencia y cardiovasculares para conseguir un buen estado de forma del participante.
Hay diferentes escuelas de boot camp, y, por tanto, diferentes técnicas de entrenamiento y diferentes formas de entrenar. Sin embargo, todas coinciden en que la mayoría de los ejercicios se realizan con el propio cuerpo (sin máquinas ni material auxiliar). Es normal cuando se hace al aire libre.

Hay otras escuelas, que tienen una parte de boxeo, donde sí se usan unos guantes; otras donde se realizan circuitos con algunos aparatos fácilmente transportables como balones medicinales o unas paralelas montables.
Pero, en general, podríamos resumir los ejercicios en carreras tipo sprint y medias distancias, zig-zags, saltos, flexiones y burpees, sentadillas, zancadas, alguna trepa o dominadas, abdominales y muchas variedades de cada uno de estos ejercicios. La clase es diferente en cada sesión, lo que lo hace más entretenido.
Son todos ejercicios de alta intensidad, lo que ocasiona que el gasto calórico a lo largo de la sesión sea importante.

Boot camp en grupo

Obviamente es un plan de entrenamiento intenso, pero parece que las penas en grupo son menos penas y hace que motive mucho más que salir a entrenar solo.
Por otro lado, al encontrarte en un parque, un lugar por donde se transita, aumenta la sensación de pertenencia al grupo; lo que hace más sencillo socializar y pasarlo bien que en el propio gimnasio.

Al aire libre

Cada vez es más frecuente el gusto por el entrenamiento al aire libre y el boot camp es la respuesta perfecta a esta opción.
El gran problema es el mal tiempo, ya que se hace muy cuesta arriba tirarse al frío suelo para hacer unas flexiones. Sin embargo, igual que es mayor la inversión en fuerza de voluntad, también aumenta la satisfacción del deber cumplido en los fríos días de invierno.

Para varios niveles

La esencia de este entrenamiento es la de llegar a tus límites y empujarlos, por eso es necesario dividir a los participantes en grupos según sus niveles (no vaya a ser que alguien no se canse hasta la extenuación y no mejore).

Según que escuelas, se divide a los alumnos en dos, en tres y hasta en cuatro niveles diferentes para que cada grupo sea lo más homogéneo posible.

Boot camp indoor

Hay algunos gimnasios que ofrecen boot camp como una clase más dentro de las diferentes modalidades de actividades dirigidas que tienen. En realidad lo único que hacen es adaptarse a la moda y cambiar el nombre de “entrenamiento funcional” por el de boot camp, usando para ello los mismos ejercicios que usaban antes. No digo que esté mal, pero se pierde la esencia del parque, del aire libre y por tanto mucha de la esencia del boot camp. Otros gimnasios sí sacan a sus clientes a la calle en busca del parque más cercano, pero son los menos.

Los contras del boot camp

A diferencia del gimnasio, requieres ajustar tu agenda para estar tal día a tal hora en tal parque. Lo cual según para quien puede ser un aliciente o un problema.

Por otra parte, el hecho de trabajar con el propio cuerpo y poco material siempre acaba derivando en que se hagan más ejercicios de extensión que de flexión; es decir más de empujar que de estirar. Aunque si el profesor es bueno, sabrá compensarlo.

Mi veredicto

Absolutamente recomendable para todo el mundo. Me encantaría unirlo a mi plan de entrenamiento. El ambiente es inmejorable y el apoyo del profesor y de los propios compañeros motiva mucho. Los ejercicios, casi todos con el propio cuerpo, hacen que sea más fácil coger la técnica y más difícil lesionarse. El entrenar al aire libre hace que te olvides de los problemas mucho más rápido que si lo hicieras entre cuatro paredes.

Durante el entrenamiento estás todo el rato en niveles máximos o casi máximos de esfuerzo, lo que hace que te preguntes una y otra vez si es necesario. Sin embargo, al terminar, estás contento con el resultado y deseas que llegue el próximo entrenamiento. Sin duda, repetiré.
 

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